Dediquem el PEnsem d’aquest mes al Dia Internacional de les Dones Indígenes. Cada 5 de setembre se celebra una jornada que reconeix la contribució fonamental d’aquesta figura. Per això comptem amb la visió de Rosario Arteaga, representant Nahual 2026.
Mujeres indígenas o de pueblos originarios en Guatemala: Doble reto, doble fuerza.
El liderazgo indígena transforma la realidad social y rompe prototipos coloniales
Ser mujer en Guatemala ya es un reto y ser mujer indígena maya, garífuna o Xinka es aún más difícil, porque existe la doble dificultad para todo: el poder acceder a educación, al sistema judicial, adquirir un empleo digno, lograr ser académica universitaria para ejercer el trabajo o profesión soñada.
El sistema patriarcal ve a la mujer como la que debe resolver todo dentro de un hogar: los cuidados de padres, hijos, abuelos, sobrinos, nietos, esposo, enfermos. Es quien debe administrar la economía dentro del hogar, aunque todo suba menos el salario mínimo, debe cubrir necesidades de alimentación, vestuario, medicina, servicios… Si la mujer trabaja fuera de casa, las obligaciones dentro del hogar siguen siendo las mismas teniendo doble carga. La mujer indígena socialmente es vista como sirvienta, aunque sea una científica profesional o ejerza como jueza, abogada, médica, psicóloga, arqueóloga… aunque genere ingresos mayores a los del esposo, el trato no es de proveedora total. Se ha buscado el servilismo en la mujer y más en la indígena, existe el discriminativo de «CHACHAS» o «MUCHACHAS» refiriéndose a empleadas domésticas.
Las mujeres mayas, garífunas, xinkas y mestizas son capaces de transformar la sociedad, desaprender patrones coloniales y patriarcales.
Actualmente tenemos muchas mujeres indígenas o de pueblos originarios en cargos públicos como: Ana Pérez Conguache en CODISRA, María Xol en la DEMI, Lcda. Sonia Gutiérrez Raguay, primera maya poqomán en presidir comisión del Congreso.



